Solo en una oportunidad acepte arrojar las monedas del I Ching, un poco por cortesía con quien me encontraba en ese momento; pero decididamente por lo que me encontré en la primera hoja del libro: el poema de Borges que encabeza este blog. El I ching o libro de las mutaciones es un libro oracular, enigmático, y supone un universo regido por el principio del cambio. No me quedó ni un recuerdo de aquellos oscuros párrafos que me leyeron del libro y que resultaron señalados como efecto de una extraña combinatoria de tres monedas arrojadas. Pero el título del capítulo leído se enlazo con algo: "El andariego" y he aquí el encabezamiento de estas notas escritas en viaje. Las entradas están ordenadas por país y en orden cronológico. En el cuerpo central están los escritos realizados a medida que se avanza en el camino. A izquierda fotos del lugar, curiosidades, sucesos del viaje y anécdotas. Las páginas están ordenados por país de algunos de los cuales solo hay registro fotográfico.

Delhi la vieja

El comienzo esta en la vieja Delhi, la de los mercados y con especial interes en el pequenio barrio de las especies. Digo pequenio barrio porque el mapa indica que tiene un largo aproximado de 2km y un ancho de 500mt.
Hay que recorrerlo, caminarlo, olerlo, mirarlo, escucharlo, saborerlo, sentirlo y aunque parezca repetitivo en la escena de las bolsas, los negocios, las pesas, los carros, los porteadores; todo y nada al mismo tiempo se repiten aquí.







Los aromas son infinitos, penetrantes, exquisitos. Hacen llorar, estornudar, reir, saborear, imaginar. Son bolsas y bolsas que se confunden y distinguen a la vez en calles atestadas de gente donde apenas hay espacio para caminar y donde de alguna manera ya se empieza a sentir el gusto por la increible cocina india.



La frontera no es solo una barrera levantada, aqui se es realmente uno mas entre tantos y tantos; no hay risa, ni llamado, ni pregunta, a lo sumo la camara despierta la atencion mas por esquivarla que por atraerla.

Todo es calle, todo es vereda; todo es negocio, todo es aroma, todo es bullicio a un ritmo que despierta y exige a todos los sentidos y no solo al olfato, es un principio: una de las tantas muestras de lo que puede ser India y el intento de conocerla.



Sigue el camino a Rajastan al oeste el desierto, la casa de los Marajas, la tierra de los camellos, las havelis, los fuertes y...las vacas.