Solo en una oportunidad acepte arrojar las monedas del I Ching, un poco por cortesía con quien me encontraba en ese momento; pero decididamente por lo que me encontré en la primera hoja del libro: el poema de Borges que encabeza este blog. El I ching o libro de las mutaciones es un libro oracular, enigmático, y supone un universo regido por el principio del cambio. No me quedó ni un recuerdo de aquellos oscuros párrafos que me leyeron del libro y que resultaron señalados como efecto de una extraña combinatoria de tres monedas arrojadas. Pero el título del capítulo leído se enlazo con algo: "El andariego" y he aquí el encabezamiento de estas notas escritas en viaje. Las entradas están ordenadas por país y en orden cronológico. En el cuerpo central están los escritos realizados a medida que se avanza en el camino. A izquierda fotos del lugar, curiosidades, sucesos del viaje y anécdotas. Las páginas están ordenados por país de algunos de los cuales solo hay registro fotográfico.

Deshonk

La historia comienza en Deshnok un muy pequenio pueblo en el Rajastan. Un padre trovador del lugar, llora desconsolado la muerte de su hijo. Nada lo consuela; solo Karni Mata una reencarnacion de la Diosa Durga lo escucha, se apiada y le pide a Yama dios de la muerte que le devuelva la vida. Yarma se niega. La insistencia de Karni Mata no alcanza, entonces maldice a la muerte quitandole algo que parece que le gustaba, escuchar cuentos.

La maldicion de Karni Mata consiste en reencarnar a todos los trovadores en ratas para que la muerte no escuche mas historias. Pero tambien les da un lugar, muy sagrado para el induismo, al cual acuden en peregrinacion a venerar a estos trovadores reencarnados.
No pude saber cuantas son, pero estan por todos lados.
Corretean y se agolpan cuando reciben comida. Una o dos son especiales ya que son de color blanco y tienen de especial que al verlas es signo de buena suerte.

Parece que no es un lugar a donde acuden turistas frecuentemente asi que mi presencia genero algo de compacion porque muchos se acercaban a hablarme y a contarme la historia. En un momento alguien me agarra de la mano y dice GOOD !!! GOOD!!! Y me lleva a ver la “rata blanca” con una alegria que le salia con el corazon.
Por supuesto que como en cualquier templo indu hay que entrar descalzo y es aconsejable llevar una ofrenda, pero la bendicion mas saludable y de maxima bueaventura es probrar alguna de la comida ofrecida a las ratas y que tenga algo de su saliva, con mucho agradecimiento y respeto se lo deje a mi reencarnacion.